PapáDios

Fracaso y crisis.

Reflexión: Filipenses 1, 27-30  Debemos procurar siempre que nuestra vida esté a la altura del Evangelio de Cristo.  Es una gracia, que no solamente creamos en Cristo; sino también que padezcamos por El.  Pueden existir en nuestro medio familias no cristianas que tratarán de dividirnos, es posible que los Judíos siempre tengan hostilidad hacia los cristianos, quizás por un aspecto de competencia.  Sigamos firmes en nuestra fé. 

 

Práctica personal de modalidad: Oración auditiva.

Gracias, Señor; por sanarme física, emocional, sicológica y espiritualmente.

Repetirla diez veces, con pausa de silencio cada diez o quince segundos.

Tratar de asumir vivencialmente el contenido de cada palabra y tomar conciencia

de que tal contenido es el Señor mismos.

 

Vivencia personal:  De manera especial y profunda, percibí la presencia y actuación de Dios, durante el retiro espiritual "Unidos a Jesús y María, renovemos el sentido de nuestras vidas" con el padre Gustavo Jamut, de Argentina.  Los mil fieles presentes en el Colegio  San José de Caparra, rezamos dos rosarios, uno a Jesús de la Divina Misericordia y el otro de sanación intergeneracional.  Compartimos el pan en dos Misas y aplaudimos a Jesús vivo que recorrió todos los pasillos del salón.  El padre Jamut, apellido de origen sirio, quien ha escrito más de 25 libros y visitado muchos paises, nos deleitó con exquisitas presentaciones del tema "Jesús nos sana a través de las etapas de nuestras vidas" con inspiradas anécdotas similares a miniparábolas.

 

Al Señor, nuestro Dios, debemos contestarle preguntas, tales como:

Cuáles pensamientos son ladrones de mi paz?

Estoy llevando mi vida cristiana, como Tú Señor, quieres que la lleve?

Cuál es la puerta de mi corazón que todavía no te abrí, Señor?

Señor, a quién o quienes, me pides que perdone, de mi pasado?

 

El Pobre de Nazaret, Cap 7, Fracaso y crisis. Padre Ignacio Larrañaga:

El pueblo se fué dando cuenta de que el Jesús verdadero era bien diferente del Jesús de sus sueños.  Al pueblo lo que lo interesaba era la sanación de los paralíticos, lunáticos, endemoniados, ciegos, cojos; si esto no sucedía, nada les conmovía. Podríamos hablar de fracaso en la estrategia de Jesús? Fué tan doloroso que hasta sus familiares, fueron perdiendo el aprecio hacia él, hasta que lo abandonaron y por poco lo olvidaron.  Hasta sus discípulos desconcertados, dudaron si marcharse o quedarse, después del milagro de la repartición de los panes y de los peces.  La crisis tocaba fondo.  Jesús huyó al monte, como escapando de la gran tentación de su vida.

 

El sentido de la vida.  2 de Marzo.  Padre Ignacio Larrañaga:

Dame, Señor, la sabiduría para comprender que ningún ser humano es capaz de captar enteramente la verdad toda, y que no existe error o desatino que no tenga alguna  parte de verdad.

 

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