PapáDios

El drama de un adolescente

 

Lucas 2, 41-52  Jesús de 12 años, en el templo, con los doctores de la ley.

Porqué me buscaban? No saben que yo debo estar donde mi Padre?

Su madre, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón.

Jesús crecía en Sabiduría, en edad y en gracia.

 

Pastoral de la Biblia Latinoamericana de formadores:  Durante los años que vivió en Nazaret, Jesús fué descubriendo la vida como cualquier niño o joven de su edad.

Jesús vivió a su modo, las etapas del desarrollo psicológico y las dominó.  Parece que Jesús se adelantó a María y a José, al decirles personalmente de quién era hijo:

"Debo estar con mi Padre".  El hijo de María fué un hombre entre los hombres, y la comunidad cristiana de Nazaret guardó bastante tiempo objetos que habían salido de las manos del carpintero, hijo de Dios.

 

Meditación personal:  El Señor me dice con esta lectura, que los adolescentes de este mundo moderno necesitan mucha ayuda, orientación, consejo; de los padres y madres, primero y luego de sus maestros, familiares, amigos.La evangelización está llamada a diseñar nuevas estrategias para llegar a los adolescentes.  La tecnología y el aumento de las ciencias, deben ser aprovechadas para tal fin.

 

Juan 19, 25-27  últimas palabras de Jesús : "Mujer, ahí tienes a tu hijo, después dijo al discípulo: Ahí tienes a tu madre".

 

Pastoral:  Jesús había hecho de la figura de la mujer, uno de los grandes signos del Apocalipsis (le aplasta la cabeza a la serpiente).  Si es una desgracia para un hijo no haber conocido a su madre, lo mismo es para un creyente cuando su religión sólo se expresa en términos masculinos.  Hay una forma de humildad, de paz interior y de devoción sana y sencilla, propia de los que han sabido abrir sus puertas a María, sin que ello implique echar fuera a su salvador.

 

Meditación personal:  Con estas palabras, Jesús nos dejó a todos como Madre, a su Madre Santísima.  María, reina de la paz y principal intercesora ante nuestro Señor Jesucristo, su hijo,  ruega por nosotros los que habitamos este planeta, para que lleguemos a la Patria Celestial.

 

Práctica personal de la modalidad:  Oración visual

En este mundo avanzado de  las comunicaciones, esta modalidad, se puede practicar, en mi opinión, con las imágenes que hay en las Iglesias en forma de vitrales, de estampas enmarcadas y de figuras de santos, todo ello del más bello arte religioso.  También fotos y material gráfico de la Internet sobre los santos.

Y se me ocurre pensar en videos y películas religiosas, incluso en obras dramáticas interpretadas con santidad y respeto.  Quién no recuerda la película de Mel Gibson "La pasión" , apliquemos, pues la metodología de la oración visual:

 

1  Ver toda la película globalmente.

2  Volver a ver las escenas más impactantes como la crucificción.  Ejemplo: cuando están clavando a Cristo en la cruz, sentir ese dolor tan terrible.

3  Tomar el lugar de María, viajar a su interior y vivir la angustia, tristeza y desolación en toda la pasión.

4  En nuestra vida, sentir que la preciosa sangre de Cristo nos protege de las tentaciones, nos libera del pecado, nos redime, nos cura, nos salva.

 

Vivencia personal: Todas nuestra madres son por sí mismas "santas". Uno como hijo observa y admira sus cuidados, su amor, su bendición; cuando hay adversidades, las madres son serenas, señoras de sí mismas y elegantes entre los golpes y las contrariedades.  Este es el caso de mi mamá, Bendito sea Dios que todavía me la conserva con vida y salud!

 

El Pobre de Nazaret. Cap 1. El drama de un adolescente.  Padre Larrañaga:

Sabemos que cosa es la adolescencia: lago agitado, vientos que golpean, impresiones que desconciertan; en fin, la travesía de un remolino.  Qué experiencias espirituales podría haber vivido el Adolescente en esos días, que le impulsaron a tomar la decisión de quedarse en el templo?

 

Canción: Madre de los pobres,  los humildes y sencillos,

               de los tristes y los niños que confían siempre en Dios.

 

El sentido de la vida.  8 de marzo.  Padre Ignacio Larrañaga:

No hay distancias que puedan separarme de ti.  No hay oscuridad que te oculte.  No eres, sin embargo, ningún detective que vigile mis  pasos, sino el Padre tierno que cuida las andanzas de su hijos.  Y, cuando tengo la sensación de ser un niño perdido en el páramo, Tú me gritas con el Profeta: <<Aquí estoy, contigo estoy, no tengas miedo>>.  Me envuelves con tus brazos, porque eres poder y cariño, porque eres mi Dios y mi Padre, y en la palma de tu mano derecha llevas escrito mi nombre, en señal de predilección.  Adondequiera que yo vaya, estás conmigo.

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