PapáDios

Despedida y bendición de la madre

 

Salmo 145 ( Rezado en el espíritu de María) :

El Señor es ternura y compasión

paciente y lleno de amor,

Cerca está el Señor de los que le invocan.

 

Meditación personal: El salmo nos invita a descubrir la inmensa riqueza de Dios en sus obras, en su revelación, en Cristo hecho hombre.  Es como una letanía ( oración formada por una serie de súplicas y llamadas, cada una de las cuales es dicha por una persona y repetida, contestada o completada por las demás). Dios es justicia, fidelidad, bondad, autor de prodigios.

 

El pobre de Nazaret.  Cap 2.  Despedida y bendición de la Madre. Padre Larrañaga:

 

Por lo que sucedió en el comienzo de su evangelización, podemos concluir que, en esos oscuros años, fué gestándose y arremolinándose en torno al Joven una corriente de desafecto y enemistad entre sus parientes que, sin duda, lo fué empujando a una soledad cada vez más fría.  Ha perdido la cabeza (Marcos 3,21).

Es probable que hasta le hayan enrostrado al Pobre su celibato, algo absolutamente incomprensible para la mentalidad de la época, sin excluir una buena dosis de envidia.  Por haber venido a este mundo a hacer de cada pobre un rey, por haber declarado al Padre como única torre y única bandera; fué un extranjero en medio de los suyos, y un desconocido dentro de  los muros de su casa.  Su Madre, fué durante toda su vida la Madre Dolorosa, y no sólo en la tarde trágica del Calvario. Una sola música y una sola palabra resonaron en el corazón de María, día y noche: Hágase.  Cuando Jesús inició el cumplimiento de su misión, la Madre le dijo: Puedes irte.  Tienes mi bendición.  Que te cubran con sus alas los ángeles de Dios.  Sean tus palabras música e incienso para los pobres.

 

Cap 4 : En el banquete de Bodas:  Eso es justamente el Reino: un banquete de Bodas, el estallido de una fiesta,  la flauta dulce convocando a los aldeanos a la plaza mayor.  En Galilea, se celebra una fiesta de bodas en Caná.  Entre estallidos de risa, ni los pecadores quedan excluidos de la fiesta.  Es el reino nuevo que llega.  Para oportunidades como ésta, se reservan los mejores vinos, quesos de cabra, aceitunas, nueces, higos secos, dátiles, miel silvestre, redondos panecillos recién horneados...se canta, se baila, se bocifera.  La Madre se percató, no sin sobresalto, que faltaba el vino.  En lugar de asustarse y ponerse nerviosa, permanece en un discreto silencio.  Con un admirable control de sus nervios, avanzó serenamente hacia su Hijo, y tocándole suavemente en el hombro, con la mayor naturalidad, le susurró al oído: "No tienen vino"  El Hijo lo entendió muy bien. Qué tengo yo que ver contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora" (Juan 2,4) .  La reacción de la Madre fué increiblemente positiva: como si nada hubiera sucedido, como si acabaran de entregarle un ramo de rosas, permaneció serenamente en el escenario, llamó a los empleados que servían las mesas, les habló maravillas de aquel Hijo que le acababa hacer semejante desplante y les rogó que estuvieran atentos a él para cumplir de inmediato sus órdenes.  El Hijo debió quedar profundamente conmovido por el calado insondable de la humildad de la Pobre de Nazaret, y realizó su primer "signo". Y los comensales pudieron solazarse, al final del banquete, con el "mejor vino".

 

El sentido de la vida.  9 de Marzo.  Padre Ignacio Larrañaga:

Dame Señor la sensatez para reconocer que también yo puedo estar equivocado en algún aspecto de la verdad, y para dejarme enriquecer con la verdad del otro.  Dame, en fin, la generosidad para pensar que también el otro busca honestamente la verdad, y para mirar sin prejuicios y con benevolencia las opiniones ajenas.

 

 

 

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