PapáDios

Infancia espiritual

Casa de Anne en New York.  Cuando escribo está nevando!

 

Hebreos 10, 5-10  8 Sacrificios y oblaciones y holocaustos y sacrificios por el pecado no los quisiste ni te agradaron- cosas todas ofrecidas conforme a la ley -  9  entonces -añade-:

He aquí que vengo a hacer tu voluntad.  Deroga lo primero para establecer lo segundo. 10  En virtud de esa voluntad quedamos santificados, mediante la oblación de una vez para siempre del cuerpo de Jesucristo.

 

Reflexión personal:  oblación es una ofrenda de carácter religioso.  Una parte de la misma se ofrecía en sacrificio y la otra se entregaba a los sacerdotes para su manutención ( levítico 7, 12-14).  Aplicando esta definición al versículo 10 de la carta a los Hebreos, ofrezco mi fé de creer que Jesucristo, nuestro Señor, sufrió en su cuerpo todos los dolores inimaginables para nuestra salvación, siendo este hecho la más grande oblación que jamás haya ocurrido en la historia de la humanidad.  Si Jesucristo cumplió con la voluntad del Padre, yo también he de cumplirla como cristiano.  Esto es oblación y no emoción.

 

Práctica  personal de Modalidad:

Oración para aceptar la enfermedad y la muerte. (Padre Larrañaga) :

Padre mío, dueño de la vida y de la muerte.  Dame la gracia de aceptar con paz el misterio doloroso de la vida, las enfermedades, la decadencia y la muerte; aceptarlas sin lamentos, sin lágrimas, en silencio y paz.  Me acuerdo de que tu Hijo transformó lo más negativo e inútil del mundo, como es el dolor y la muerte, en fuente de redención y vida eterna.  Yo también quiero que desde hoy mi dolor y mi muerte sean fuente fecunda de redención.  A partir de este momento quiero sufrir con Jesús y como Jesús.  En tus manos, Padre mío, me abandono con mi vida y mi muerte, mi salud y mi enfermedad.  Amén.

 

Vivencia personal:  Hoy en New York, antes de ir al velorio de mi suegra de 96 años,  como anillo al dedo, reflexioné profundamente sobre la muerte.  Estaba nevando y de pronto salió empezó a brillar el sol.  Una marejada de paz inunda todo mi ser, escucho el canto de un turpial, miro los árboles sin hojas.  Termina el invierno y llega la primavera.  Comparo el invierno como representación de la muerte con la primavera como representación de la vida.  El sonido de un avión me distrae un poco.  Sobre el tronco de un árbol, se refleja una sombra.  El árbol es la vida y la sombra es la muerte. Miro una imagen de la virgen de Schoenstatt y otra vez su mirada me cautiva.  Miro un crucifijo y medito en el misterio de la muerte,  en la inmortalidad del alma.  No tengo palabras para describir la grandeza del significado de la muerte Divina de nuestro Señor Jesucristo, en redención por nuestros pecados.  Otra vez, una ola de paz... y luego, gozo... Cuando termino mi tiempo de vivencia, el sol ya no brilla y ha vuelto el frío y la nieve.  Me doy cuenta que Abbá, mi querido Padre, me regaló con gratuidad, un poco de calor!  Alabado, seas mi Dios y Señor!

 

Muéstrame tu rostro.  Del capítulo 6.  Infancia espiritual.  Padre Larrañaga:

Jesús enseña lo que él experimentó, la vivencia y revelación del Abbá, hacerse pequeñito y volver a los brazos del Padre: Hay que nacer otra vez (Juan 3, 7 ) . Hay que regresar a la infancia, sentirse pequeñito y desvalido, esperarlo todo del otro y confiar audazmente en el infinito amor del Padre amantísimo.

 

Qué es esto?  retornar al seno materno? - pregunta Nicodemo.  !Cómo!, eres un doctor y no sabes estas cosas?  Jesús juega con la palabra "saber", y ahí está la clave.  En las cosas del espíritu no se pueden "saber" las cosas si no se han experimentado. "Sólo se sabe lo que se ha vivido", decía San Francisco.

 

Salvarse, según Jesús, es hacerse progresivamente niño . Para la sabiduría del mundo, esto es algo completamente extraño porque establece una inversión de valores y juicios.  La salvación consiste en hacerse cada vez más dependiente, en no obrar por propia iniciativa sino por iniciativa del Otro.  Esta dependencia, por supuesto, es la suprema libertad.

 

Este espíritu de infancia espiritual tiene sutiles enemigos, difíciles de descubrirse porque se envuelven en piel de oveja... se habla de autorrealización, personalización, independencia, libertad, respeto a la autonomía... es necesario salvaguardarse contra toda apropiación, poder, suficiencia, actitudes que aparentemente "salvan" y maduran pero que, en realidad, esclavizan y atrofian.

El abandono no es una actitud pasiva, en él están contenidas la práctica de todas las bienaventuranzas.  Gracias Padre, por haber ocultado las maravillas del Reino a los especialistas y titulados y habérselas revelado a estos pequeñitos.

 

El sentido de la vida. 19 de Marzo.  Padre Larrañaga: 

Jesús, en Nazaret, hizo del silencio su música y del anonimato su domicilio.

 

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