PapáDios

Los dichosos

 

De la oración:  La gracia de comunicarse.  Libro encuentro.  Padre Larrañaga:

Hazme comprender, Señor, que fuí creado

no como un ser acabado y encerrado

sino como una tensión y movimiento

hacia los demás;

que debo participar de la riqueza de los demás

y dejar que los demás participen de mi riqueza;

y que encerrarse es muerte

y abrirse es vida, libertad, madurez...

 

Práctica personal de cuarta posición corporal para orar:  Sentados

a)  sentado(a) en un banco o en una silla, debe apoyar la espalda en el respaldo del asiento, palmas hacia arriba o hacia abajo, apoyadas sobre las rodillas.

 

b)  Posición "carmelitana" se arrodilla; se sienta sobre los talones, con las puntas de los pies levemente juntas, y los talones un tanto separados.  Los brazos y las manos caen suavemente sobre los muslos.  Es una posición expresiva:  indica humildad, disponibilidad, acogida.

 

c)  Banquito:  Una vez de rodillas, coloca un banquito encima de las piernas, por detrás; junta las puntas de los pies, distancia los talones y las rodillas y se sienta, lenta y completamente sobre el banquito.

 

Quinta posición corporal para orar:  Postrado

Es la posición más conmovedora y humilde.

a)  Al estilo de los mahometanos:  siempre con movimientos lentos, primero arrodillarse.  Después inclinarse curvado todo el cuerpo hasta tocar la frente en el suelo.  Los brazos y las manos se apoyan en el suelo cerca de la cabeza.  El cuerpo queda como una curva de ballesta.

 

b)  Tendido:  primero arrodillarse; todo lentamente.  Después acostarse completamente de bruces en el suelo, boca abajo, colocando las manos, una encima de la otra y apoyando la frente sobre ella.  Nota: Entiendo que esta es la posición de un sacerdote cuando es ordenado.

 

Sube conmigo. Del capítulo 5.  Amar es asumir al hermano "difícil" (en proceso)

El pobre de Nazaret.  Del capítulo 5.  Los dichosos. (en proceso)

El sentido de la vida.  Marzo 28.  Padre Larrañaga:

No es la fatalidad ciega la que, como un negro corcel, impone y determina cuanto sucede a nuestro lado, ni somos hojas de otoño a merced de las reacciones psicológicas o de los condicionamientos genéticos.

 

 

 

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: