PapáDios

Encuentro profundo

 

Salmo 139   Dios lo sabe todo.   Señor, tú me examinas y conoces.  Aún no está en mi lengua la palabra cuando ya tú, Señor, la conoces entera.  A dónde iré lejos de tu espíritu, a dónde huiré lejos de tu rostro?  8 Si escalo los cielos, tú allí estás, si mi acuesto entre los muertos, allí también estás.  13  me tejiste en el seno materno.  16  tus ojos veían todos mis días, todos ya estaban escritos en tu  libro. 23  Examíname, oh Dios, mira mi corazón, ponme a prueba y conoce mi inquietud. 24  fíjate si es que voy por mal camino y condúceme por la antigua senda.

 

Pastoral Biblia Latinoamericana de formadores:  Oración llena de admiración ante la sabiduría de Dios: "todo está descubierto y abierto a la vista de aquel a quien tenemos que rendir cuentas" (Hebreos 4,13).  Dios conoce todo y en especial los secretos del corazón que son lo más personal de cada uno.  Dios tiene en sus manos nuestro destino desde antes de nacer: un punto que habría que meditar cuando se discute sobre el aborto.

 

Reflexión personal:  Señor, respeto en lo más profundo de mi alma, tu silencio.  Tú me examinas a cada instante y me conoces.  Conoces mis debilidades, mis pecados, mis faltas; ten piedad de mí!  Tus pensamientos son más que las arenas del desierto y del mar, nunca terminaré de estar contigo; tú eres la inmensidad, tú eres inagotable; mientras más sed tengo de ti, más busco tu luz, tu camino; mi sed por ti nunca se acaba. Adviérteme si voy por mal camino y guíame por la senda que me lleve a ti.

 

Práctica personal de modalidad-vivencia:  Contemplación.

Al tomarme un vaso con agua bien fría y estar haciendo mis oraciones, me sentí en la presencia de Dios.  Sentí como si yo fuera "La samaritana".  Oh mi Dios, gracias

por tu amor y tu presencia!

 

De la oración:  Presencia escondida.  Libro encuentro. Padre Larrañaga:

Eres el Más Allá y el Más Acá de todo.

Estás sustancialmente presente

en mi ser entero.

Tú me comunicas la existencia

y la consistencia.

Me penetras, me envuelves, me amas.

 

Múestrame tu rostro.  Del capítulo IV.  Encuentro profundo.  Padre Larrañaga:

(en proceso)

 

El sentido de la vida.  Abril 3.  Padre Larrañaga:

Si los nervios me traicionaron, si los impulsos egoístas me dominaron, si di entrada al rencor o a la tristeza, !Perdón, Señor! Ten piedad de mí.

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