PapáDios

Los cansados y agobiados.

 

Lucas  7,36-49  El fariseo y la mujer pecadora.  41  "Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientas monedas y el otro cincuenta.  42  Como no tenían con qué pagarle, les  perdonó la deuda a ambos.  Cuál de los dos lo querrá más?

43  "pienso que aquel a quien le perdonó más".  Y Jesús le dijo: "Haz juzgado bien".

47  Por eso te digo que sus pecados, sus numerosos pecados, le quedan perdonados, por el mucho amor que ha manifestado.  En cambio aquel a quien se le perdona poco, demuestra poco amor".

 

Pastoral de la Biblia Latinoamericana de formadores:  Esta mujer no era una prostituta, sino una persona conocida y que podía permitirse entrar en la casa del fariseo.  Era una pecadora y es muy posible que hubiese vivido en una situación irregular.  Lo importante aquí fué la manera como accedió a la persona del Señor.

Algunos ven una contradicción entre a quien se le perdonó más y en que el mucho amor consigue perdón; pero es pedir demasiada lógica.  Jesús no pretende definir cuál de los dos, el amor o el perdón, está primero, pues en realidad los dos van a la par.  Jesús está oponiendo dos maneras de relacionarse con Dios.  En la religión del fariseo, Dios lleva la cuenta de las faltas y de las obras buenas; en cambio, en el Evangelio, sólo vale la calidad del amor y de la confianza.

 

Práctica personal de modalidad:  Oración de acogida.

Fórmula escogida:  Jesús, transfórmame todo en Ti...

Transfórmame en tu alegría, amor, ayuda, bondad, clemencia, compasión, confianza, consideración, cortesía, delicadeza, entusiasmo, fe, fidelidad, firmeza, generosidad, gratitud, honestidad, humildad, justicia, lealtad, misericordia, moderación, modestia, obediencia, orden, paciencia, pudor, respeto, sacrificio, servicio, veracidad.  Silencio, soledad y oración...

 

Vivencia personal:  Había aceptado un nuevo empleo relacionado con la compasión y de repente recibo una llamada para un segundo empleo, esta vez del gobierno federal.  Ante la difícil situación de tener que tomar una decisión, puesto que había más dinero y mayor certeza en el segundo trabajo, sinembargo el primero me gusta más por estar más relacionado con asuntos de Dios, me hice la pregunta:  Qué haría Jesús en mi lugar?  Pues bien, como tenía sólo un minuto

después de una corta reflexión, concluí que Jesús aceptaría el primer empleo aunque fuera más incierto y de menos paga, sólo importaba que consistía en la práctica de la compasión.  Rechacé la segunda oferta.  Fué tan hermoso todo!

 

El pobre de Nazaret.  Del capítulo V.  Los cansados y agobiados.  Padre Larrañaga:  (en proceso)

 

El sentido de la vida.  Abril 9.  Padre Larrañaga:

Sólo un niño puede ver a Dios <<sacar los ríos de los manantiales>>, <<regar los montes>>, <<hacer brotar la hierba  para el ganado>>, <<hechar la comida a su tiempo>> a los animales salvajes.  <<repoblar la faz de la tierra con su aliento>>, <<trazar fronteras en las aguas>>.  De la misma manera, sólo un niño puede contemplar al Padre alimentando a los gorriones, vistiendo a las margaritas, regando con la lluvia o fecundando con el sol los campos de los justos y de los injustos.

Comentarios

Cuán difícil es responder a esta pregunta. Las situaciones que la vida diaria nos presenta, hacen que muchas veces desviemos nuestra mirada de Cristo, nuestro único medio de salvación. Tenemos que entregarnos totalmente a Él para acercarnos acertadamente a la accion de Jesús

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